Un contrato puede unir a dos partes… pero una mala terminación puede enfrentarlas por años. Con mediación, lo terminas sin pelear.
La terminación de contrato es uno de los conflictos más comunes entre empresas, profesionales y personas naturales en Ecuador. Ya sea un contrato de prestación de servicios, compra–venta, laborales civiles, comodatos o acuerdos comerciales, cuando surge un desacuerdo, la mediación se convierte en la vía más eficiente para resolverlo sin llegar a un juicio.
En el Centro de Mediación PRO ACUERDO ayudamos a que la terminación de contratos se realice de manera legal, rápida y sin tensiones.
Ventajas de terminar un contrato mediante mediación
Optar por la mediación tiene beneficios sólidos:
La mediación es la mejor alternativa cuando necesitas terminar un contrato sin dañar relaciones comerciales o personales.
La mediación permite que las partes lleguen a un acuerdo voluntario y documentado para terminar un contrato sin conflicto, con un acta que tiene fuerza ejecutiva, similar a una sentencia judicial.
Es ideal para resolver desacuerdos como:
Terminación de contrato de arriendo
Terminación de contrato de servicios profesionales
Incumplimientos en contratos comerciales
Terminación de contrato por falta de pago
Terminación de contratos entre empresas
Finalización de contratos civiles o mercantiles
Acuerdos para liquidación de obligaciones
Terminación por incumplimiento parcial o total
Los problemas más frecuentes al intentar la terminación de contrato incluyen:
Falta de pago
Penalidades o cláusulas incumplidas
Diferencias en fechas de finalización
Desacuerdos sobre devoluciones o garantías
Incumplimiento de obligaciones
Daños materiales o entregas pendientes
Falta de claridad en el contrato original
Cuando esto ocurre, la mediación ofrece soluciones rápidas y legales para evitar juicios costosos y prolongados.
Los acuerdos pueden lograrse en pocas horas o días.
El costo de la mediación es mucho menor que el de un juicio.
La mediación es la mejor alternativa cuando necesitas terminar un contrato sin dañar relaciones
comerciales o personales.
Las partes firman un acta con fuerza de sentencia, que tiene el mismo valor que una sentencia judicial.