La mediación en línea permite que las partes participen desde lugares distintos mediante una videollamada organizada por el centro. Su utilidad no elimina la necesidad de preparar correctamente el caso: antes de conectarse conviene verificar la identidad de los participantes, reunir documentos, comprobar el funcionamiento del equipo y disponer de un espacio privado. Una buena preparación facilita que la audiencia se concentre en el conflicto y en las propuestas, en lugar de perder tiempo resolviendo dificultades técnicas o información incompleta.La modalidad virtual cambia el lugar desde el cual se participa, pero no transforma la naturaleza voluntaria del procedimiento. El mediador conserva su papel neutral y las partes deciden si aceptan, modifican o rechazan las propuestas planteadas.
Antes de la audiencia, cada participante debe confirmar el enlace, la fecha y la hora comunicados por el centro. Es recomendable ingresar con anticipación, comprobar cámara y micrófono, conectar el equipo a una fuente de energía y contar con una alternativa de internet cuando sea posible. El nombre visible en la plataforma debe permitir identificar a la persona que comparece. También conviene mantener disponible el teléfono registrado para recibir instrucciones si ocurre una desconexión.
La participación debe realizarse desde un lugar tranquilo, con iluminación suficiente y sin personas ajenas al procedimiento. La confidencialidad no depende solamente de la plataforma: también exige cuidar quién puede escuchar, observar documentos o interrumpir la conversación. Utilizar audífonos, cerrar aplicaciones innecesarias y silenciar notificaciones ayuda a mantener la atención y proteger la información compartida.
La identificación es el punto de partida, pero los documentos dependen de la materia. En asuntos de familia pueden requerirse partidas, certificados o información relacionada con obligaciones; en inquilinato, contrato, comprobantes y comunicaciones; en deudas, documentos que permitan establecer origen, saldo y pagos; y en tránsito, parte, matrícula, documentos del vehículo, informes o datos del proceso. No se deben completar antecedentes mediante suposiciones cuando existe información que puede verificarse.
Los archivos deben ser legibles, estar completos y enviarse por el canal indicado por el centro. Fotografías cortadas, documentos borrosos o páginas faltantes pueden impedir que se identifique correctamente a una parte, un bien o una obligación. Si comparece un representante, una empresa, un propietario, un heredero o una institución, también debe revisarse el documento que acredita esa calidad. Preparar esta información antes de la audiencia permite aprovechar mejor el tiempo de diálogo.
La modalidad virtual no obliga a alcanzar un acuerdo. Las partes pueden construir un acuerdo total, resolver únicamente algunos puntos o concluir sin acuerdo. Cuando existe consenso, el texto debe reflejar con precisión quién asume cada compromiso, qué debe cumplir, en qué fecha, mediante qué forma y cómo podrá comprobarse. Antes de aceptar, cada participante debe escuchar o revisar íntegramente la redacción y aclarar cualquier duda.
La forma de firma y entrega del documento debe informarse de acuerdo con el procedimiento aplicable y las condiciones del caso. Por esa razón, no conviene asumir que todas las audiencias terminan de la misma manera. PRO-ACUERDO informa previamente los pasos, revisa los datos disponibles y coordina la modalidad de participación para que las partes sepan qué deben preparar.
PRO-ACUERDO revisa previamente la información del caso para identificar a las personas que deben participar, los documentos necesarios y los datos que todavía deben completarse. Esta preparación permite organizar la audiencia telemática con mayor claridad y evitar que la reunión se utilice para resolver información que podía verificarse anticipadamente.
Antes de la audiencia, el Centro coordina el enlace, comunica las indicaciones de conexión y orienta a las partes sobre la identificación y los documentos que deben mantener disponibles. Si las condiciones del caso lo permiten, la modalidad telemática facilita la participación desde distintos lugares sin descuidar la privacidad ni la organización del procedimiento.
Durante la audiencia, el mediador facilita el diálogo, ordena los temas y ayuda a revisar las propuestas planteadas. PRO-ACUERDO no impone decisiones ni garantiza resultados: cualquier acuerdo depende de la participación voluntaria de las partes y de que los compromisos sean claros y legalmente admisibles.
Si necesita solicitar una mediación presencial o telemática, reúna la información básica del caso, identifique a las personas que deben participar y prepare los documentos disponibles. PRO-ACUERDO revisará los datos iniciales para señalar lo que todavía debe completarse y coordinar el procedimiento. La mediación no garantiza un resultado: cualquier acuerdo depende de la voluntad de las partes y de que lo negociado sea legalmente admisible.