Cuando un familiar fallece, la pérdida emocional suele venir acompañada de un dolor de cabeza legal: la repartición de los bienes. En el Ecuador, cuando los herederos no se ponen de acuerdo, la primera idea que surge es ir a juicio. Sin embargo, pocos conocen el verdadero impacto económico y el tiempo que esto implica.
Un juicio de partición de herencia es uno de los procesos más desgastantes y costosos en el sistema judicial ecuatoriano. Al contrario de lo que muchos piensan, el costo no se limita únicamente a los honorarios del abogado.
Frente al desgaste financiero de las cortes, la ley ecuatoriana ofrece una vía directa y mucho más sensata. Si existe la mínima voluntad de diálogo entre los herederos, pueden acudir al Centro de Mediación Pro-Acuerdo para realizar una partición de bienes de mutuo acuerdo. En lugar de pagar peritajes judiciales infinitos y abogados por cada año de litigio, se establece una tarifa única y transparente por el servicio del centro. En una sola mesa de trabajo se construye una distribución justa y legal, permitiendo que el dinero de la herencia se quede donde pertenece: en las manos de tu familia.
En lugar de esperar el dictamen de un juez, los herederos acuden a una sesión privada junto a un mediador experto. En esta mesa de diálogo se construye un acuerdo de mutuo beneficio donde se define con total claridad qué bien le corresponde a cada persona, respetando los porcentajes legales. El resultado final se plasma en un Acta de Mediación.
Obtén tu acta con fuerza de sentencia judicial en tiempo récord. En PRO-ACUERDO, transformamos un proceso familiar complejo en una solución legal definitiva. Evita juicios agotadores y asegura la tranquilidad de tu familia.